Martes, 2 de julio (HealthDayNews) -- Si despiertas y encuentras migajas en la cama o sobrantes de un festín de comida en la cocina, podría padecer el síndrome del comer nocturno.

También conocido como trastorno alimentario relacionado al sueño nocturno, es una condición real mas poco entendida en la que las personas despiertan para comer grandes cantidades de alimento compulsivamente.

Con frecuencia, las personas con el trastorno comen mientras están en un estado de conciencia alterado, similar a los sonámbulos, y no recuerdan comer, dijo Lea Montgomery quien escribió un artículo acerca de comedores dormidos y cómo diagnosticarlo, en la reciente edición de "RN".

"Hay mucha vergüenza envuelta en esto", dijo Montgomery, instructora de enfermería en la Escuela de Enfermería Harris de Texas Christian University. "Necesitamos educar doctores y al público en torno a este fenómeno real, que es peligroso y serio".

Los doctores no están del todo seguros por qué las personas comen dormidos o aun si clasificarlo como trastorno del sueño o como trastorno alimentario, dijo Edward Abramson, autor de varios libros sobre "comer emocionalmente" y profesor de psicología de California State University en Chicago.

Se estima que 1.5 por ciento de estadounidenses han experimentado el comer nocturno. La cifra es más alta en personas obesas.

Cerca de 10 por ciento de las personas que buscan ayuda en clínicas de obesidad son comedores nocturnos, encontró un estudio. Cerca de 25 por ciento de quienes se someten a tratamientos quirúrgicos debido a obesidad son comedores nocturnos, dijo Abramson, quien tiene práctica privada en Lafayette, California.

El Síndrome del comedor nocturno está relacionado con disturbios en los patrones de sueño causados por condiciones como el síndrome de piernas inquietas o apnea del sueño. Es posible que estas condiciones causen despertar parcial que podría aumentar el comer nocturno, dijo Abramson.

Otro estudio relaciona el comer nocturno con niveles anormales de malatonina y cortisol, hormonas involucradas en la regulación del sueño y el estrés.

Muchos comedores nocturnos confrontan problemas para quedarse dormidos. Además, muchos despiertan varias veces en la noche para comer, encontraron investigadores.

Un estudio reveló que los comedores nocturnos tienen poco apetito durante el día, pero engullen alimento en la noche. Otro estudio encontró que personas obesas sin el síndrome de comedor nocturno consumieron 74 por ciento de la ingesta de alimentos después de las 6 p.m. Las personas obesas que eran comedoras nocturnas consumieron sólo 37 por ciento de ingesta de alimento después de las 6 p.m.

Mientras algunos pacientes recuerdan comer, a otros les sorprende encontrar remanentes de alimento en sus cocinas y habitaciones en la mañana.

Comer dormido puede ser peligroso, advirtió Montgomery. Las personas pueden tropezar con paredes, cortarse con abridor de latas y quemarse con alimento caliente.

Los comedores nocturnos consumen primariamente alimentos con alto contenido de azúcar o grasa, como mantequilla de maní o aperitivos. Sin embargo, existen reportes de personas que consumen artículos no comestibles como cigarrillos, esmalte de uñas, comida para gatos o comidas congeladas.

Montgomery se percató de la condición del comer nocturno hace varios años.

Tenía una paciente, una mujer en sus 40 años, quien podía despertar en medio de la noche, ir a la cocina y engullía alimentos. Comía mantequilla directamente del recipiente o una bandeja de brownies completa.

"Ella trataba de buscar ayuda, pero los doctores y terapeutas no la tomaban en serio", recordó Montgomery, quien eventualmente ayudó a la mujer cuando supo del trastorno. "Fue despachada como neurótica".

Algunas personas con síndrome de comer nocturno instalan detectores de movimiento en la cocina y cierran con llave la puerta del refrigerador, dijo Montgomery. Aunque esto puede hacer que dejen de comer, no lidia con las causas subyacentes.

Muchos pacientes del síndrome del comedor nocturno pueden ayudarse estableciendo una rutina a la hora de dormir, ya sea ejercitándose regularmente, dejando la cafeína luego del almuerzo, evitando sedantes y alcohol tres a cuatro horas antes de acostarse, y perdiendo peso.

Algunos medicamentos también pueden ser eficaces, incluyendo L-dopa, una droga utilizada para controlar niveles de dopamina en el cerebro, y medicamentos para las convulsiones.

Qué hacer

Para leer más sobre el síndrome del comer nocturno, visita Stanford University o lee este editorial de Journal of the American Medical Association.

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