Coma pescado y tenga un bebé más grande

Sin embargo, el mercurio que se encuentra en algunas especies constituye un riesgo

VIERNES 14 de mayo (HealthDayNews/HispaniCare) -- Para atizar el fuego del largo debate sobre la seguridad del consumo de pescado en mujeres embarazadas, investigadores británicos informan que el pescado parece incrementar el peso de los recién nacidos.

Los hallazgos, que contradicen estudios anteriores que asocian el consumo de aceite de pescado con embarazos más largos pero no con bebés de mayor tamaño, añaden "evidencias de que el pescado es una parte importante de la dieta de los seres humanos", declaró Imogen Rogers, investigadora de la Universidad de Bristol en Inglaterra y coautora del estudio.

Sin embargo, una organización protectora del medio ambiente en los EE.UU. continúa recomendando a las mujeres estadounidenses que se mantengan alejadas de la mayoría de los pescados si están embarazadas o están pensando en tener un hijo. El riesgo del mercurio en el pescado es simplemente muy alto, arguye por su parte el Environmental Working Group, el cual tiene sede en Washington D. C.

En efecto, el gobierno de los EE.UU. recomienda a las mujeres embarazadas y a los niños menores evitar ciertos tipos de pescado, como tiburón, pez espada, el macarela rey y la tilapia.

Los investigadores británicos estudiaron a 11,585 mujeres en el sur occidente de Inglaterra, que fueron sometidas a encuestas sobre el consumo de pescado. El consumo medio diario de pescado fue de 33 gramos, el equivalente a un tercio de una lata pequeña de pescado, dijo Rogers. La mayoría del pescado consumido era pescado blanco. Cerca de un tercio fue pescado graso (una categoría que incluye atún y pez espada) y un 6 por ciento fue de mariscos. Los investigadores no preguntaron si el pescado era enlatado o fresco.

Estos descubrimientos aparecen en la edición de junio del Journal of Epidemiology and Community Health.

Las mujeres que no consumieron pescado tenían 1.37 veces más posibilidades de dar a luz bebés de bajo peso que aquellas que consumieron las mayores cantidades de pescado. Los investigadores no encontraron ninguna asociación entre el consumo de pescado y el tiempo de gestación, es decir, el tiempo entre la concepción y el nacimiento.

Los bebés más grandes tienden a ser más saludables, comentó Rogers. "Los bebés pequeños y los prematuros tienen mayor riesgo de sufrir diversos problemas de salud. También hay evidencia de que los bebés de tamaño pequeño tienen más posibilidades de adquirir diversas enfermedades en la edad adulta, como enfermedades cardiacas coronarias y diabetes".

Los investigadores han estado estudiando posibles asociaciones entre el desarrollo del feto y el consumo de pescado en la madre durante al menos 20 años, afirmó Rogers. "Una de las cosas que le dio a los científicos la idea de que podría haber una conexión fue que los habitantes de las islas que tienen grandes cantidades de pescado en su dieta, como los habitantes de las islas Feroe y Orkney tuvieron bebés de peso relativamente alto al nacer", dijo. Ambos archipiélagos se encuentran a poca distancia de la costa de Escocia.

Lo extraño es que los estudios tendían a asociar el consumo de complementos de aceite de pescado con embarazos más largos, mientras que el consumo de los pescados en sí parecía contribuir a tener bebés más grandes.

Aunque los hallazgos del estudio necesitan ser confirmados, refuerzan las recomendaciones británicas de que las mujeres embarazadas deben consumir dos porciones de pescado por semana, una de las cuales debe ser de pescado grasoso. Las mujeres deben evitar el pescado con alto contenido de mercurio, como el pez espada y el marlin, y limitar el consumo de atún por la misma razón", advirtió Rogers.

"Sin embargo, la mayoría de los pescados tienen un contenido relativamente bajo de mercurio y los posibles peligros del consumo de bajos niveles de mercurio deben ser sopesados frente a otros posibles beneficios del consumo de pescado", aclaró.

A pesar de esas recomendaciones, el debate sobre el consumo de pescado y el embarazo sigue igual de candente. Algunos estudios sugieren que el mercurio en el pescado contribuye a desarrollar defectos en el cerebro, mientras que otros estudios no encuentran ninguna relación. Una cosa parece clara, de todas maneras: las mujeres que comen más pescado consumen más mercurio. Algunos estudios han mostrado que los niveles de mercurio son casi cuatro veces mayores en mujeres que consumen al menos tres porciones de pescado por semana, comparadas con aquellas que no consumen pescado.

"Aunque el pescado es positivo para la mayoría de las personas, las mujeres embrazadas deberían evitarlo totalmente", declaró Richard Wiles, vicepresidente principal del Environmental Working Group. "Desafortunadamente, hemos contaminado esta maravillosa fuente de alimentos con un metal muy tóxico. Ojalá las mujeres pudieran consumir pescado con toda libertad y no tuvieran que preocuparse por el mercurio, pero no es la actitud más sabia".

Wiles aclaró que algunos pescados parecen seguros, como el salmón y la trucha y el bagre de criocultivo.

"Pero", añadió, "es difícil de saber. Simplemente no hay suficiente información al respecto y el gobierno no la esta brindando. Para las mujeres, el mejor consejo es moderar el consumo y consumir diferentes pescados. No coma atún blanco (albacore). Si va a comer atún ligero en trozos, le recomendamos que no consuma más de una lata cada dos semanas si está embarazada o si está pensando en quedar embarazada".

Más Información

Para ver las nuevas directrices de los EE.UU., diríjase a la Food and Drug Administration o a la Environmental Protection Agency. Entretanto, el Mercury Policy Project propone disminuir los niveles de este pesado metal.

FUENTES: Imogen Rogers, Ph.D., researcher, Unit of Paediatric and Perinatal Epidemiology, Department of Child Health, University of Bristol, England; Richard Wiles, senior vice president, Environmental Working Group, Washington D.C.; June 2004; Journal of Epidemiology and Community Health
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