Crece la obesidad pese a las dietas

Panelistas advierten sobre futuras cardiopatías

Viernes, 5 de marzo (HealthDayNews) -- Los estadounidenses se están tornando más obesos aunque incrementan los esfuerzos por perder peso.

La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) organizó un panel el viernes para tratar de determinar qué comen los estadounidenses y qué contribuye, con exactitud, al aumento de la obesidad.

Estimulados por el agresivo mercadeo de dietas que promueven la grasa sobre los carbohidratos, los investigadores en la Clínica Mayo decidieron ver si estas campañas estaban afectando lo que las persona ingerían. Luego de entrevistar a 1,200 residentes de Olmstead Country, Minnesota, la respuestas fue un retumbante sí. Entre 1999 y 2003, una proporción mayor de calorías provenía de la grasa, las grasas saturadas y el colesterol en la dieta.

"Los hallazgos revierten algunas de las tendencias en los pasados 20 años", indicó al autor principal doctor Randal J. Thomas. Thomas añadió que estos hallazgos "sugieren que vendrán algunos tiempos difíciles con respecto a las enfermedades cardiacas".

Aunque la popularidad de las dietas altas en grasa y baja en carbohidratos podrían estar detrás de esos cambios, Thomas indicó que muchos otros factores podrían estar contribuyendo.

Otro estudio encontró un número de características que parece estar relacionadas con consumir proporciones más grandes entre un grupo de mujeres menopáusicas con diabetes tipo 2 quienes estaban tratando de seguir la dieta mediterránea. Este grupo tiene un riesgo elevado de cardiopatía coronaria.

Las mujeres con mayores ingresos, nivel educativo y peso corporal y una edad menor (dentro del margen, que comenzaba a los 45) solían ingerir proporciones más grandes. Además, tamaños más grandes de las proporciones estaban vinculados con niveles más bajos de actividad física, mayor cantidad de colesterol malo, menor capacidad de manejar el estrés, mayor depresión y presión sanguínea más alta.

La investigadora Kristie J. Lancaster de New York University encontró diferencias importantes entre los grupos étnicos de africanos-americanos quienes son usualmente agrupados en términos de riesgo. Negros no hispanos nacidos en los Estados Unidos tuvieron un riesgo 10 años mayor de desarrollar cardiopatía coronaria (CHD, por sus siglas en inglés) que los nacidos fuera de los Estados Unidos. Aquellos nacidos en los Estados Unidos también tuvieron una mayor proporción de caloría de la grasa y las grasas saturadas y comían menos frutas, vegetales y legumbres. También eran más probables de fumar.

"Los grupos de los negros necesitan mejorar en cuanto a la dieta y el riesgo de CHD", indicó Lancaster, "pero, en particular, los africanos-americanos tiene mayores necesidades cuando se trata de la dieta y el riesgo de CHD, de manera que necesitamos mayor investigación en estos grupos".

Una encuesta nacional a 6,739 adultos encontró que aproximadamente la mitad pensaba que "la cena no estaba completa sin carne". La carne, por supuesto, suele tener más grasa, y las personas que consumen más carne suelen ser más pesadas. Menos de un tercio de los encuestados (29 por ciento) creían que ingerían suficientes frutas y vegetales de acuerdo con las recomendaciones del gobierno.

"Esta información podría utilizarse en el desarrollo de información nutricional para comer saludablemente", indicó Alison Jane Rigby de Stanford University.

Finalmente, otro estudio examinó 4,000 participantes en cuatro países la China, el Japón, el Reino Unido y los Estados Unidos para encontrar asociaciones entre el peso y el consumo dietético.

"Examinamos personas quienes estaban ganando la batalla del control de peso", indicó Linda Van Horn de Northwestern University. "Quién lo iba a decir, lo que encontramos fue esto, sin excepción, una dieta alta en carbohidratos complejos, alta en fibra, alta en vegetales se asoció con un bajo índice de masa corporal".

Dietas altas en proteína, especialmente proteína animal, se asociaron con un mayor índice de masa corporal. "La asociación entre patrones que están asociados con peso corporal menor guardan consistencia con los recomendados con la Asociación Americana del Corazón durante año", indicó Van Horn.

El mensaje general de la pérdida de peso, según expuso el portavoz de la AHA doctor Robert H. Eckel es "muy simple pero difícil de implementar".

Ese mensaje es: tomar menos de lo que das. "Tiene que ser un asunto de balance de energía", sostuvo Van Horn. "[En nuestro estudio], las personas más saludables estaban ingiriendo la mayoría de las calorías pero tenían el índice de masa corporal más bajo; el punto es estar físicamente activo. Esto te permite discreción de ingerir calorías adicionales. Está bien que ingieras muchas calorías siempre y cuando las estés quemando".

Una forma de hacer esto, manifestó Thomas, es "apagar el televisor y comer en casa. Hacer cosas simples como éstas puede ayudarte a ser más activo".

Y los estadounidenses tienen que olvidarse del debate bipolar de los carbohidratos vs. las proteínas, aseveró Eckel. "Cuando se habla acerca del peso, ya no es acerca de grasa, carbohidratos o proteína. Son puras calorías", expresó. "Necesitamos retomar la atención del público en las calorías".

Más información

La Asociación Americana del Corazón tiene más sobre la dieta y la nutrición y sobre el ejercicio y la condición física.

Fuentes: Telconferencia noticiosa, 5 de marzo de 2004, con Robert H. Eckel, M.D., Asociación Americana del Corazón y Centro de Ciencas de la Salud de la Universidad de Colorado, Randal J. Thomas, M.D., Clínica Mayo; Deborah J. Toobert, Ph.D., Instituto de Investigación de Oregon; Kristie J. Lancaster. Ph.D., R.D., New York University; Alison Jane Rigby, Ph.D., M.P.H., R.D., Stanford University; Linda Van Horn, Ph.D., Northwestern University; abstractos de conferencia
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