Según informe las escuelas aún ofrecen demasiada comida basura

Aunque algunos estados están obteniendo mejores resultados que otros, de acuerdo con una evaluación federal

JUEVES 22 de septiembre (HealthDay News/HispaniCare) -- A medida que sigue creciendo el número de niños obesos y con sobrepeso en los Estados Unidos hasta alcanzar proporciones de epidemia, las escuelas aún hacen dinero por la venta de comida basura en cafeterías y máquinas expendedoras, según halla un nuevo informe federal.

En la edición de esta semana de la publicación Morbidity and Mortality Weekly Report de los Centers for Disease Control and Prevention, los investigadores presentan un informe por estado sobre los alimentos ofrecidos en las cafeterías y máquinas expendedoras de las escuelas.

"Entrevistamos a una muestra de escuelas intermedias y secundarias en 27 estados y 11 áreas urbanas", dijo Howell Wechsler, director en funciones de la División de Salud de Adolescentes y Escolar de los CDC.

El equipo de Wechsler halló que la mayoría de las escuelas permitía a los estudiantes comprar bocadillos y bebidas de máquinas expendedoras y de las cafeterías escolares. "Hallamos que la mayoría vendía alimentos que serían considerados como no nutritivos", apuntó.

Un informe reciente elaborado por la Government Accountability Office (Oficina gubernamental de rendición de cuentas) halló que nueve de cada 10 escuelas vendían los llamados alimentos competitivos en sus cafeterías y máquinas expendedoras.

De acuerdo con el informe de los CDC, existen grandes diferencias entre los estados y ciudades con respecto a la cantidad de alimentos basura disponibles en las escuelas. Maine, Massachusetts, Connecticut, New Hampshire y Texas encabezan la lista de los estados que han reducido la cantidad de alimentos basura en sus escuelas, señaló Wechsler. Entre los estados que ofrecen la mayoría de comida basura están Oklahoma, Utah y Washington.

Por ejemplo, el 18.5 por ciento de las escuelas de Oklahoma ofrece frutas y vegetales, mientras que el 88.9 por ciento ofrece dulces de chocolate. En Connecticut, el 57.8 por ciento de las escuelas ofrece frutas y vegetales, mientras que el 38.3 por ciento tiene disponible dulces de chocolate.

"Cuando hablamos con las escuelas, afirman que es muy duro dejar de vender estos alimentos debido a problemas financieros", declaró Wechsler. Las escuelas ven la venta de bocadillos, dulces y refrescos como una fuente importante de ingresos para los suministros escolares, viajes de campo y otras actividades, agregó.

Pero la realidad es que esas presiones financieras son las mismas en cualquier estado, anotó. "Y sin embargo, en algunos estados casi la mayoría de las escuelas venden bebidas o bocadillos no nutritivos, mientras que en otros ni siquiera la mayoría lo hace".

Lo que demuestra que vender bocadillos no nutritivos no es una necesidad, explicó Wechsler. "Tiene que ver con el liderazgo y con cuáles son las prioridades", agregó. "Nadie está tratando de prohibir las máquinas expendedoras ni tampoco diciendo que las escuelas no deberían sacar provecho de esto. El propósito es ofrecer a los jóvenes un ambiente en el cual les sea más fácil hacer elecciones saludables".

No tiene sentido hacer que los niños reciban clases de nutrición cuando se enfrentan a alimentos ricos en grasa, altos en sal y azúcar en el propio pasillo de la escuela, apuntó Wechsler. "Alguien puede pensar que ésta es la forma más rápida y fácil de hacer dinero para un programa escolar, pero entra en contradicción con cómo estamos tratando de hacer que los niños conduzcan sus vidas".

Las escuelas y los padres deberían trabajar en conjunto para mejorar la nutrición escolar, destacó Wechsler. "Muchos padres hacen el duro trabajo de alimentar a sus hijos adecuadamente", señaló. "Pero luego los niños van a la escuela y se encuentran con este arsenal de alimentos basura en torno a ellos".

Desde un punto de vista positivo, amplió Wechsler, el liderazgo ha hecho una diferencia en muchas escuelas, dado que muchos estados han logrado mejores resultados que otros. "Las escuelas tienen que ver con la educación, y enseñar a nuestros hijos cómo tener una vida sana está entre una de las cosas más importantes sobre las que podemos educarles".

Un experto cree que es mucho lo que los padres pueden hacer para que las escuelas ofrezcan alimentos saludables en sus cafeterías y máquinas expendedoras.

"Sabemos que nuestros niños están engordando", dijo Samantha Heller, nutricionista clínica principal del Centro Médico de la Universidad de Nueva York. "No es su elección, ellos son niños. Los padres, la comunidad y las escuelas tienen que asumir esa responsabilidad".

Los padres deberían involucrarse más con sus escuelas e insistir en las opciones de alimentos saludables, destacó Heller. De acuerdo con los estudios, las escuelas que han mejorado sus opciones alimenticias no han perdido ingresos como consecuencia de ello, apuntó, agregando, "Usar eso como excusa no es correcto".

Otro experto ofreció el ejemplo de un mundo en el que los niños fueran motivados, pero no obligados, a asistir a la escuela, y que luego ofreciera alternativas para cada día, como un viaje al circo, a la playa o al zoológico.

"¿Cuántos de ellos harían 'lo correcto' y asistirían a la escuela? ¿Por qué, de hecho, exigimos que asistan a la escuela? ¿No confiamos a caso en los niños y sus padres en la toma de una decisión prudente?", dijo el Dr. David L. Katz, director asociado del Centro Rudd de Políticas de Alimentación y Obesidad en la Universidad de Yale.

"Tan extraño como parezca recomendar la asistencia escolar para luego tentarlos a salir de paseo, eso es exactamente lo que hacemos con la nutrición de los niños", sostuvo Katz. "Enseñamos a los niños el significado de una buena nutrición, pero luego le instamos a hacer lo contrario al rodearles de alternativas apetitosas".

"A menos que nos inclinemos a tratar la mente de los niños de la forma como tratamos sus cuerpos, y les motivemos para que opten por no ir a la escuela, tal vez deberíamos hacer lo contrario, y empezar a tratar los alimentos de forma similar a cómo tratamos la nutrición de sus mentes", explicó Katz. "Vamos a crear ambientes escolares que fomenten el desarrollo saludable del cuerpo y la mente de nuestros niños".

Más información

El Departamento de Agricultura de los EE.UU. puede darle más información sobre cómo los niños pueden comer una dieta saludable.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Howell Wechsler, Ed.D., M.P.H., acting director, Division of Adolescent and School Health, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Atlanta; Samantha Heller, M.S., R.D., senior clinical nutritionist, New York University Medical Center, New York City; David L. Katz, M.D., M.P.H., associate director, Rudd Center for Food Policy and Obesity, Yale University, New Haven, Conn.; Sept. 23, 2005, Morbidity and Mortality Weekly Report
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