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Una prueba con tira reactiva detecta los alimentos descompuestos

Un equipo de investigación estadounidense desarrolla un formato que detecta la descomposición bacteriana de los alimentos

LUNES 26 de marzo (HealthDay News/HispaniCare) -- Imagine usar una tira reactiva para averiguar si su comida está descompuesta.

Si las cosas salen como John Lavigne espera, tal vez sea posible.

Lavigne, profesor asistente de química y bioquímica de la Universidad de Carolina del Sur, y su equipo de investigación han desarrollado un sensor de polímeros que detecta las aminas biogénicas, la descomposición de los productos de las proteínas característico de los alimentos estropeados.

Sin embargo, algunos expertos se muestran escépticos y afirman que sería difícil hacer algo que sea mejor que la higiene a la antigua y una nariz sensible.

Los hallazgos fueron presentados el domingo en Chicago en la reunión nacional de la American Chemical Society.

La prueba, cuyo objetivo son las aminas no volátiles, los productos de descomposición que no se pueden oler, tiene un 90 por ciento de precisión, señaló Lavigne, y puede detectar descomposición en distintos tipos de carnes, verduras, frutas y bebidas.

"Cientos, miles, millones de personas se enferman todos los años en los EE.UU., porque no pueden saber cuándo se ha estropeado la comida. Así que hay muchas oportunidades para prevenir algunas de esas enfermedades", afirmó Lavigne.

La prueba funciona de manera similar al papel de pH. Una pequeña muestra de lo que Lavigne llama "el líquido natural del alimento" (su equipo usó pescado) se añade a una solución de polímero rojo oscuro tono violeta. Si la comida está empezando a estropearse, la solución cambia de color, de rojo a naranja o amarillo, dependiendo de qué tan dañada esté.

Aunque actualmente la prueba está basada en una solución, Lavigne está trabajando en una tira reactiva para el uso del consumidor. "Hay un par de distintos formatos que estamos evaluando", apuntó. "Todos requerirían una pequeña muestra líquida del alimento. Si es una bebida, es algo fácil. Si es pollo o pescado, estamos trabajando en el desarrollo de un método para extraer un poco de líquido de manera muy fácil e introducirlo directamente en el sensor".

Lavigne describió el formato actual como "muy discreto", del tamaño de un lápiz, pero más corto.

Algunos expertos cuestionaron la utilidad del sistema.

"¿Por qué no usar la nariz?", planteó Phillip M. Tierno, director de microbiología e inmunología clínicas y profesor asociado de microbiología y patología del Centro médico de la Universidad de Nueva York. "La nariz es un dispositivo mecánico muy sensible que puede detectar las aminas. Si está descompuesto, usted lo sabrá".

Tierno, quien sí afirmó que los hallazgos son "un gran inicio", señaló que cuando la comida se descomponen se producen aminas tanto volátiles como no volátiles. "Un cadáver no decidirá cuál ofrecer, ambas están presentes. No importa que el sistema detecte una o la otra".

El Dr. Pascal James Imperato, presidente del departamento de medicina preventiva y salud comunitaria del Centro médico Downstate de la SUNY y ex comisionado de salud de la ciudad de Nueva York, anotó que un resultado negativo en esta prueba no significa que sea seguro comerse el alimento crudo.

Eso se debe a que la prueba sólo detecta los productos causados por la descomposición bacteriana de los alimentos a medida que las bacterias se lo "comen". Algunos patógenos no "ingieren" los alimentos que habitan, e incluso si lo hacen, esa descomposición será lenta si el alimento se refrigera apropiadamente.

"Todo lo que hace es medir la degradación de la proteína debida al deterioro. De manera que si la prueba es negativa, eso no significa que la comida no esté contaminada con E. coli, salmonella, estafilococo o cualquier otro microbio toxigénico".

De hecho, apuntó Imperato, una prueba como esta no hubiera prevenido el brote reciente de E. coli relacionado a espinaca contaminada, por ejemplo, porque los patógenos no estaban descomponiendo la verdura. "Con mucha frecuencia, esos organismos simplemente se encuentran en la superficie de las verduras, sin atacar la planta", explicó.

Al comienzo de de este mes, la U.S. Food and Drug Administration reveló un borrador de nuevas directrices voluntarias para el procesamiento y manejo comercial de las verduras y frutas recién cortadas para minimizar tales brotes.

Mientras tanto, la mejor manera de prevenir la intoxicación alimentaria es considerar todos los alimentos como potencialmente patogénicos, expresó Tierno. "Si practica una buena higiene alimentaria y cocina bien sus alimentos, matará los patógenos potenciales, bien sea un parásito en el pescado, una [bacteria] en el pescado o E. coli en la carne. La mejor actitud en la salud pública es tirar las cosas cuando no esté seguro".

Más información

Para más información sobre el manejo de los alimentos, visite el Departamento de agricultura de los EE.UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: John Lavigne, Ph.D., assistant professor, chemistry and biochemistry, University of South Carolina, Columbia; Philip M. Tierno, Ph.D., director, Clinical Microbiology & Immunology, and associate professor, microbiology & pathology, New York University Medical Center; Pascal James Imperato, M.D., distinguished service professor, chairman, preventive medicine and community health, and director, Master of Public Health Program, SUNY Downstate Medical Center, New York City; March 25, 2007, presentation, American Chemical Society annual meeting, Chicago
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