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El ácido nítrico, ¿perjudica o ayuda a los bebés prematuros?

Estudios encuentran resultados contradictorios

MIÉRCOLES 6 de julio (HealthDay News/HispaniCare) -- Si bien se han logrado significativos avances en la atención de los bebés prematuros, los pulmones pobremente desarrollados siguen siendo difíciles de tratar y pueden causar complicaciones serias de larga duración.

Dos nuevos estudios encontraron resultados contradictorios sobre el uso de óxido nítrico inhalado como una promisoria terapia para estos minúsculos bebés.

En el lado positivo, un estudio encontró que luego de dos años, los bebés prematuros que recibieron óxido nítrico tuvieron menos problemas del neurodesarrollo, tales como parálisis cerebral, ceguera, pérdida de la audición y problemas cognitivos, que los bebés que recibieron un placebo.

Pero, a pesar de lo alentadores que fueron estos hallazgos, el segundo y mayor estudio encontró que la terapia de óxido nítrico no aumentó la tasa de supervivencia para los bebés más pequeños y enfermos y que no disminuyó sus tasas de enfermedad pulmonar a largo plazo.

Ambos estudios aparecen en la edición del 7 de julio del New England Journal of Medicine.

A pesar de los hallazgos, la mayoría de los expertos todavía cree que el óxido nítrico tiene un lugar en el tratamiento de por lo menos algunos bebés prematuros.

"El potencial de la terapia de óxido nítrico es grande", afirmó el Dr. Michael Schreiber, vicepresidente de pediatría de la Universidad de Chicago y principal investigador del estudio con resultados positivos. "El óxido nítrico ayuda a los bebés prematuros, pero todavía no estamos exactamente seguros de a cuáles bebés ayuda", añadió.

"Es un nuevo tratamiento muy promisorio para los bebés prematuros", apuntó el Dr. Richard Martin, director de neonatología en el Hospital de Bebés y Niños Rainbow de Cleveland y autor de un editorial acompañante en la misma edición del boletín.

"El óxido nítrico, cuando se administra apropiadamente, y ya hemos afinado todos los detalles, tiene la posibilidad de aumentar la maduración y el desarrollo de los pulmones en estos bebés muy prematuros", agregó.

El óxido nítrico es un gas que ocurre de manera natural que relaja los vasos sanguíneos y que anima el crecimiento pulmonar, de acuerdo con Martin. Se ha demostrado que ayuda a los bebés a término completo que tienen riesgo de falla respiratoria, de acuerdo con la Dra. Krisa Van Meurs, profesora de pediatría en la Facultad de Medicina de Stanford y autora del segundo estudio.

Debido a que el óxido nítrico probó su utilidad para los bebés a término completo, los investigadores se interesaron en su uso en bebés prematuros, señaló Van Meurs, porque "los niños más pequeños y enfermos todavía tienen una morbilidad y mortalidad significativa por enfermedad pulmonar".

Pero los médicos también sospechan que el óxido nítrico podría aumentar el riesgo ya de por sí elevado de sangrado cerebral en los bebés prematuros.

El estudio de Van Meurs evaluó a 420 bebés prematuros que nacieron antes de las 34 semanas de gestación y que pesaron entre 401 y 1,500 gramos, o sea, entre 14 onzas y poco más de tres libras.

Todos los bebés presentaban insuficiencia respiratoria y se les asignó aleatoriamente para que recibieran óxido nítrico inhalado o un placebo.

Los investigadores encontraron que el óxido nítrico no era más efectivo que el placebo para tratar a estos bebés tan enfermos. Sin embargo, cuando los investigadores separaron a los bebés de acuerdo con su peso, vieron un beneficio en los bebés de mayor tamaño. Hubo un descenso del 19 por ciento en el riesgo de muerte o enfermedad pulmonar, de acuerdo con el estudio.

"Los bebés de mayor tamaño (de más de 1,000 gramos o casi 2.20 libras) se beneficiaron de una disminución en la mortalidad y la enfermedad pulmonar", afirmó Van Meurs.

Como los médicos han temido, el riesgo de sangrado cerebral fue 10 por ciento mayor en los bebés más pequeños.

"Este estudio nos ayuda a comenzar a colocar límites en esta nueva terapia", afirmó Schreiber sobre el estudio de Van Meurs.

El estudio de Schreiber, el que según dijo incluyó un grupo de bebés prematuros más sanos, le hizo seguimiento por dos años a 138 bebés prematuros que recibieron óxido nítrico o un placebo. Apuntó que los resultados iniciales, que habían sido publicados anteriormente, mostraron una disminución en la mortalidad y la enfermedad pulmonar para el grupo del óxido nítrico.

El estudio actual fue diseñado para medir los resultados de neurodesarrollo de los bebés dos años luego de recibir el tratamiento. Los investigadores encontraron que el tratamiento con óxido nítrico redujo el riesgo de problemas en el neurodesarrollo a la mitad. El 24 por ciento en el grupo de óxido nítrico en comparación con el 46 por ciento en el grupo de placebo tuvieron impedimentos del neurodesarrollo.

Varios factores fueron responsables por las diferencias de los hallazgos de los dos estudios, dijo Martin. El principal es que los bebés del estudio de Van Meurs estaban mucho más enfermos. Schreiber también apuntó que en su estudio, el tratamiento promedio fue de siete días, en comparación con tres días en el estudio de Van Meurs.

Otra posibilidad, una "curiosa", según Martin y Schreiber, es una diferencia en la raza. En el estudio de Schreiber, el 63 por ciento de los bebés tratados con óxido nítrico eran negros, en comparación con sólo el 33 por ciento de bebés negros en el estudio de Van Meurs.

Martin apuntó que en la edición del 11 de noviembre de 2004 del New England Journal of Medicine, investigadores informaron que el medicamento dinitrato de isosorbide con hidralazina fue más efectivo para prevenir la insuficiencia cardiaca en pacientes negros. De manera interesante, dijo Martin, ese medicamento hace que el óxido nítrico esté más disponible en el cuerpo.

Tanto Schreiber como Van Meurs dijeron que la posibilidad de una diferencia racial en el tratamiento se les ocurrió, pero ningún estudio mostró una diferencia contundente en cuanto a la raza. Sin embargo, el número de bebés de cada grupo podría ser demasiado pequeño para ver una diferencia como esa, aseguró Schreiber.

Más información

Para enterarse de qué puede hacer para evitar tener un bebé prematuro, visite March of Dimes.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare
FUENTES: Richard Martin, M.D., director, neonatology, Rainbow Babies and Children's Hospital, and professor of pediatrics, Case School of Medicine, Cleveland; Krisa Van Meurs, M.D., professor of pediatrics, Stanford University School of Medicine, Palo Alto, Calif.; Michael Schreiber, M.D., vice chairman of pediatrics, University of Chicago; July 7, 2005, New England Journal of Medicine
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