La TRH tiene su lugar

Reducción del estudio no hay razón para alarma

Martes, 2 de marzo (HealthDayNews) La suspensión de otro estudio de terapia hormonal, éste el segmento de estrógeno solo de la Iniciativa de Salud de la Mujer (WHI, por sus siglas en inglés), ha hecho una vez más que las mujeres se detengan y se pregunta qué hacer.

Con respecto a esto, la noticia, aunque inquietante, no es razón para la alarma.

"Es importante para las mujeres, especialmente mujeres quienes han estado utilizando en hormonas, no entrar en pánico, cierto es, existe un leve aumento de derrames, pero no es un gran aumento", sostuvo la doctora Elizabeth Garner, oncóloga ginecológica en Brigham and Women's Hospital y el Centro de Cáncer de Harvard Dana Farber, ambos en Boston. "Sólo porque tomaste hormonas por unos cuantos años no significa que vas a tener un derrame".

Tampoco deben sentir pánico quienes usan las píldoras anticonceptivas. "Estos hallazgos no son relevantes para las mujeres que usan píldoras para el control de natalidad", recalcó la doctora Susan Lobel, directora asociada de endocrinología reproductiva en el Centro Médico Maimonides en la ciudad de Nueva York. "Las mujeres que usan las píldoras anticonceptivas están en un margen de edad diferente".

Y a pesar del reciente aumento de los estudios detenidos, la mayoría de los expertos predicen que la terapia hormonal retendrá su lugar como el único tratamiento eficaz para los síntomas de la menopausia tales como sofocones e interrupción del sueño.

La fase de estrógeno solamente del WHI se diseñó para examinar los efectos de la terapia hormonal en enfermedades cardiacas. Se detuvo no sólo porque no tuvo efectos en el riesgo de enfermedades cardiacas sino también porque elevó el riesgo de derrame, aunque fue en ocho de cada 10,000 mujeres. Al mismo tiempo, no hubo cambios en el riesgo de cáncer de seno y un riesgo menor de fractura de cadera.

En el año 2002, el gobierno detuvo la sección de la terapia combinada (estrógeno y progestina) del WHI debido a mayor incidencia de cáncer de seno, derrame, enfermedades cardiacas y coágulos sanguíneos. El pasado año, la porción de memoria del WHI se detuvo porque hubo un riesgo incrementado de demencia para mujeres mayores de 65. Un estudio británico también se detuvo en el 2002 debido a riesgos elevados de cáncer de seno, mientras un estudio sueco se detuvo el pasado mes por un riesgo elevado de recurrencia de cáncer de seno.

El resultado de esta lista interminable dependerá, en gran parte, de la razón del tratamiento de la persona, sostuvo Lobel.

"Ciertamente, las mujeres no deben pensar que la terapia hormonal por sí sola puede prevenir enfermedades como cardiopatía y demencia", manifestó la doctora Nieca Goldberg, jefa de cuidado cardiaco de la mujer en el Lenox Hill Hospital y autora del libro Women Are Not Small Men.

La Asociación Americana del Corazón se unió a este coro, publicando una declaración reiterativa de que "la asociación refuerza sus recomendaciones de que la terapia de hormonas no debe ser usada para la prevención cardiovascular".

Los síntomas de la menopausia, sin embargo, son una historia diferente.

"Es importante colocar este estudio en su contexto", lee una declaración de la Sociedad para la Investigación de Salud de la Mujer. "Estaba diseñado para evaluar el efecto de la terapia hormonal a largo plazo en mujeres posmenopáusicas saludables en la prevención de la enfermedad cardiaca y las fracturas de cadera y cualquier cambio relacionado con el riesgo de cáncer de seno. El estudio no evaluó los riesgos a corto plazo y los beneficios de terapia hormonal para el tratamiento de síntomas moderados o severos de la menopausia, tales como sofocones o atrofia vaginal o vulvar".

"Definitivamente existen algunos claros beneficios en aliviar los síntomas de la menopausia", añadió Garner.

"Para todas las mujeres que están abandonando [la terapia hormonal], existe definitivamente un gran número de personas quienes no están dejándola. No creo que estamos escuchando mucho esa voz, pero está allá afuera", expresó. "En términos de alivio de síntomas, creo que va a ser en la dosis más baja posible por el menor tiempo".

Pero cuando se recetan, los doctores y las pacientes necesitan sopesar los riesgos y beneficios, que es lo que debe ocurrir cuando se receta un medicamento. "Con todas los medicamentos existen efectos secundarios potenciales, incluso con drogas para reducir el colesterol", sostuvo Garner.

"Si una mujer viene donde mí, quien tiene 51 años y está pasando por sofocones terribles, la forma más eficaz para tratar esto es con hormonas", añadió Garner. "Estaría en apuros al decir que existe un potencial de que luego de cinco años tu riesgo de cáncer de seno podría aumentar levemente. No creo que esto sea una respuesta razonable".

También es importante mantener en mente que este estudio recién detenido evaluaba a mujeres quienes llevaban una década más o menos con menopausia. "No aborda realmente qué hacer cuando alguien que pasa por la menopausia está sufriendo de sofocones", indicó Lobel.

"En estos momentos, el propósito principal de recetar la terapia hormonal es para una mujer que tiene síntomas menopáusicos", agregó Goldberg. "Este estudio no evaluó eso. Las mujeres del WHI estaban comenzando una terapia en un promedio de 10 a 15 años luego de la menopausia, de manera que compararlas con una mujer de 50 años, o en sus 40 tardíos quien actualmente está en la menopausia, es como hacerlo con manzanas y naranjas".

Esto no quiere decir que la terapia de reemplazo hormonal no debe cambiar. "Hasta hace unos años, veíamos a las mujeres que estaban en la terapia de reemplazo por 20 ó 30 años, y esto ciertamente ha cambiado", expuso.

Más información

La Asociación Americana del Corazón tiene más sobre las enfermedades cardiovascular y las mujeres. La Administración Federal de Drogas y Alimentos tiene más sobre la menopausia y las hormonas. Aprende más sobre la Iniciativa de Salud de la Mujer.

Derechos de autor, HealthDay 2004

Fuentes: Elizabeth Garner, M.D., oncología ginecológica, Brigham and Women's Hospital y Centro de Cáncer de Harvard Dana Farber, Boston; Susan Lobel, M.D., directora asociada, endocrinología reproductiva, Centro Médico Maimonides, ciudad de Nueva York; Nieca Goldber, M.D., jefe, cuidado cardiaco de la mujer, Lenox Hill Hospital, portavoz, Asociación Americana del Corazón, y autora, Women Are Not Small Men; Asociación Americana del Corazón, declaraciones de la Sociedad para la Investigación de Salud de la Mujer

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