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Tratamiento de reemplazo hormonal no mejora la calidad de vida

Segunda parte del estudio encuentra que la combinación de estrógeno y progestina no trae beneficios

Lunes, 17 de marzo (HealthDayNews) -- Las mujeres del estudio de Iniciativa de Salud de la Mujer (WHI, por sus siglas en inglés) quienes toman las hormonas de estrógenos y progestina no mostraron mejoría en la calidad de vida.

Este informe, que aparecerá en la edición del 8 de mayo de "The New England Journal of Medicine", es el segundo publicado por la WHI desde que los riesgos a la salud impulsaron a los Institutos de la Salud a detener el estudio el pasado año. La revista publicó el estudio temprano debido a sus "potenciales implicaciones terapéuticas".

Irónicamente, los nuevos hallazgos provienen luego de un anuncio de la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) que ha aprobado un versión de dosis bajas de Prempro, una píldora que contiene tanto progesterona como estrógeno.

"[El estrógeno en combinación con la progestina] no ayuda a la calidad de vida de nuestras participantes", indicó la autora el estudio Jennifer Hays, una de las directoras de investigación para la WHI. "Teníamos 16.608 mujeres y les hicimos preguntas acerca de la salud física, emocional y social, la depresión, el sueño, la satisfacción sexual y la memoria. Y realmente no pudieron encontrar ningún beneficio apreciable".

Aunque algunos expertos están preguntándose si el tratamiento de reemplazo hormonal (TRH) desempeña alguna función en la salud de las mujeres posmenopáusicas otros entienden que los nuevos hallazgos son interpretados erróneamente.

"La WHI no se diseñó para examinar la calidad de vida", dijo el doctor Steven Goldstein, un profesor de obstetricia y ginecología en la Escuela de Medicina de New York University. "Las mujeres fueron elegidas hace 10 años cuando se pensó que el estrógeno y la progestina prevenía la cardiopatía. [Esa es una de las razones por las que] dos terceras partes de las mujeres entre 60 a 79 años, tenían menopausia no reciente y no eran excesivamente sintomáticas. Las mujeres quienes entran en este estudio no necesitan un impulso en su calidad de vida".

La WHI se detuvo en julio de 2002 luego de que investigadores se dieran cuenta de que las mujeres que tomaban la combinación de estrógeno y progestina tenían un riesgo más alto de ataques al corazón, derrames y cáncer de seno. Aunque las mujeres también tuvieron un riesgo menor de cáncer colorrectal y fracturas por osteoporosis, los beneficios claramente no superan los riesgos.

Para los propósitos de este más reciente estudio, 16,608 mujeres posmenopáusicas entre las edades de 50 y 79 años se asignaron al azar a tomar estrógeno y progestina o un placebo. La calidad de vida se evaluó al comienzo, nuevamente al año y, en un subgrupo de 1,511 mujeres, tres años después. La mayoría de las mujeres enlistadas no tenían síntomas menopáusicos.

No importa de qué manera se evalúe, las hormonas tiene poco efecto en la calidad de vida, informaron los investigadores.

"Lo hicimos de maneras diferentes. Las colocamos por edades y si tenían o no síntomas, tales como sofocones y sudores nocturnos, y ninguna reflejó alguna diferencia", manifestó Hays. "Hicimos un análisis separado de las 574 mujeres en el estudio quienes tenían de 50 a 54 al comienzo del estudio todas reportaron síntomas moderados a severos de sudores nocturno o sofocones. Y la única medida que mostró alguna mejoría fue el sueño. Hubo un cinco por ciento de mejoría en el sueño".

Unas 2,000 mujeres reportaron síntomas moderados a severos cuando comenzó el estudio. Aquellas en la sección del tratamiento experimentaron una mejoría en general en los síntomas de aproximadamente 77 por ciento. Esto suena bien hasta que se compara con el 52 por ciento de mejoría en los síntomas experimentados por el grupo del placebo. La diferencia restante de 25 por ciento también puede reflejar "la historia natural de la menopausia", comentó Hays. "Si se espera un tiempo, ocurrirá una mejoría".

"Creo que es el final [del tratamiento de estrógeno y progestina] para la mayoría de las mujeres posmenopáusicas", aseveró Hays. "Pero son probablemente un grupo de mujeres a quienes estos resultados no aplican".

Y éstas son las mujeres quienes no participarían en un estudio como éste porque no desean arriesgarse en caer en el grupo del placebo.

"Encontramos que 20 por ciento de las mujeres en los Estados Unidos y Europa buscan tratamiento médico para las hormonas, de forma que podemos presumir que aproximadamente 20 por ciento están padeciendo y no han participado de este estudio", manifestó Hays. "No deseamos invalidar la experiencia de estas mujeres. No medimos el cambio en un grupo como éste porque no lo teníamos en un estudio".

Aún así, añadió Hays, la mayoría de las mujeres con síntomas menopáusicos mejoró sin tratamiento.

"Mantenerse física y mentalmente activas es con probabilidad el tratamiento más poderoso que se puede encontrar para mejorías en la calidad de vida y no aumentar el riesgo de cardiopatía, derrames y cáncer de seno", indicó Hays.

Más información

Para más sobre la Iniciativa de Salud de la Mujer, visita el Instituto Nacional del Corazón, Sangre y Pulmón.

Para más sobre la menopausia, visita la Sociedad de Menopausia de Norte América.

Fuentes: Jennifer Hays, Ph.D., director, Centro para la Salud de la Mujer, Colegio de Medicina Baylor, Houston; Steven Goldstein, M.D., profesor, obstetricia y ginecología, Escuela de Medicina de New York University, ciudad de Nueva York; 8 de mayo de 2003, "The New England Journal of Medicine"
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